More es la ciudad de la abundancia. El más es lo imaginario que Progetto Azzero veje en la actualidad y en futuro de la ciudad. Más imágines, más percepciones, más emociones, más lugares, más vacios, más estética y más ética. La ciudad es un todo envolvente que no tiene más límites ni puertas ni centros. La multitud es el único discurso político sostenibile, una multitud entendida como proyecto democrático y al mismo tiempo anárquico. Lo natural y lo artificial ya conviven en un contraste respectivo que crea el paisaje. Es la velocidad la que sostiene la perceptión. Las imagenes pasan y se paran sólo en la retina de nuestros ojos. Son tantas la miradas como la posibilidades de lectura. Las imagenes resultan el referimento immediato, la cita instantaneas de la actualidad. La ciudad no persigue más deseos de orden racional pero cambia con los acontecimientos. La cantidad es exaltacion del individuo que se siente libre sólo es cadaz de escoger entre la abundancia. Prevalece Roma por la cantidad de arqueologia, prevalece Ciudad de Méjico por la abundancia humana, Shangai por la estetica excesiva, Moscú por su absoluta emergencia, prevalece siempre aquello que disturba el estado de quietud. La ciudad prevalece sobre todo, y donde la naturaleza prevalece sobre la ciudad, ésta se convierte en ciudad. La civilización comunica solo en tiempo real y aspira a ser un único organismo omnivoro, es decir, una enorme concentración de fuerza siempre al limite de explosión. La civilización es ya el embrión de si misma en espera del parto. El producto entendido como bien de masa, es el único orden que regula los roces sociales entre los individuos. Cada uno de nosotros resulta ser un producto o también más productos para aventajarse en el concepto de abundancia. No hay después diferencia entre abundancia negativa o abundancia positiva, el juicio ya desaparece, resulta realmente subjetivo y es en cualquier caso rebatibile. More representa la ciudad de todas las imagenes, de todas las identidades, de todos los signos. Ninguno conoce More, pero todos conocen una parte. Construyamos muchas identidades More, realicemos la estética de la abundancia y la ética de la multitud. El mundo está ya todo codificado y hoy el único intervento posibile es aquel de su cambio a través de su mismo código. La ciudad no es sólo difusa, también transitoria, en movimiento. Todo está en las percepciones posibles, en su actualidad, entendida como presente immediato. Vivan las ciudades, viva la abundancia en su potencialidad creativa. Si la imagen ha llegado realmente al poder, es la ciudad hoy la que libera la imágen de su autotidad. More existe y se nutre de nosotros. Todos en cualquier modo se nutren de More.